Imagine en mi sueño un cuerpo infinito y al despertar, pinte el paisaje desolado de un dia sin sentido. Lastima dieron aquellos días felices al ser recordados! todavía sigo alucinando con tocar a la mujer perfecta y al llegar al ultimo escalón de mi objetivo, caigo rodando mientras mis deseos se repelen de mi cuerpo enmugrecido.A angustia saben los caramelos que me dio aquella vez un niño, pobre de ese niño…el si que entendía la vida…
Christian Valdiviezo