Espejos del hombre que al final del camino se encuentra solitario buscando la luz que guie su destino o encontrarse con la soga miseria que ate sus manos.Esta es la triste lucha que ya no se gana con suerte, se gana llenando ese vaso vacio o derramando esa copa llena, desencadenando nuestra muerte.
¿Dónde se encuentran los libros donde nuestros dioses escriben nuestro destino?¿Por qué no nos consultan sobre nuestro camino en vez de elegirnos a libre albedrío a quien amar y por quien sufrir?
¿Por qué perdonar si el destino no perdona nuestros errores, ni aliviana nuestras tristezas, ni nos da su energía para encender la luz que ilumine nuestra vida?
A ti te escribo destino diciéndote que donde te encuentres, te buscare y te encontrare, te sentare en la silla del futuro y juntos, vos y yo, vamos a hablar, enseñándote lo que he sufrido, he ganado y he perdido gracias a ti.
Christian Valdiviezo
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